MISIÓN EN MEXICO DEL MES DE JUNIO 2007



Comencé la misión en la ciudad de Tijuana, luego prediqué en Ensenada, Mexicali, Baja California. Toluca, Estado de México, León, Guanajuato, Veracruz y la ciudad de México. Fue una misión muy ocupada y ungida.

El pueblo Católico mexicano es numeroso y está en un despertar inmenso y bajo mucha presión. El demonio ha hecho cosas serias como la aprobación del aborto en ciudad de México, de manos de un gobierno comunista que se logró infiltrar en un momento de descuido. Esto alertó las tropas de Jesús. Veo como el ejército Eucarístico mexicano está en pleno despliegue de fuerzas en este momento. Los carteles de la droga están trayendo también unas legiones de demonios de alto calibre y dando guerra abierta contra el pueblo de Dios. Pero la fuerza espiritual Guadalupana que acompaña a este pueblo mexicano, cuando se arma, hace tambalear el infierno. Solo que va a ser una batalla grande y dura, como la batalla que hemos peleado en Colombia por tantos años en contra de las mismas legiones de crimen, corrupción, violencia e inmoralidad.

Tuve la oportunidad de visitar la Basílica de nuestra Señora de Guadalupe en varias oportunidades durante esta misión en México. Es el más grande honor. No se ni como expresar la inmensa alegría que siento cada vez que mis pies pisan ese lugar santo. Es fácil para mi ver como cada que predico en una parroquia mexicana y la congregación hace una oración fuerte, salen del cuartel Guadalupano ejércitos numeroso de Ángeles a responder el llamado del pueblo de Dios. La Basílica de Guadalupe es uno de los fuertes más poderosos del ejército celestial en la tierra. He podido ver místicamente, como una columna entera de la Santa Jerusalén del Cielo, se posa sobre ese lugar.

Unámonos a la causa del Evangelio del pueblo mexicano, para derrotar todas las legiones de demonios que están tratando de acampar allí.

Que El Padre Celestial por medio de los Meritos de la Divina Infancia de Su Hijo Jesús, proteja al ejercito Católico mexicano para que él a su vez proteja las almas y las lleve a la salvación eterna.