MISION EN NIGERIA. FIESTAS DE LA
EPIFANIA
ENERO 2007
Una misión en Nigeria envuelve mucho más
de lo que se pueda esperar. A pesar de
la preparación que se me hizo de parte
de los misioneros en Roma y en Bélgica,
quienes coordinan las fiestas de la
Epifanía cada año en este país africano,
orientados por dos cardenales y un
obispo Belga, no dejó de ser un viaje
lleno de un gran descubrimiento del
lenguaje misterioso del Espíritu Santo
en cada lugar del mundo. Algo que solo
Dios sabe como opera. África es un
continente donde abunda la superstición
y esto hace que los convertidos al
catolicismo lleguen con un nivel de
contaminación muy alto sobre el
ocultismo y la brujería de todos los
colores posibles.
En medio de todos estos fenómenos como
la corrupción del gobierno y la
increíble pobreza en un país
inmensamente rico en recursos naturales
como el petróleo, se encuentra el
remanente de Dios. Un pueblo Católico
comprometido y muy numeroso, lleno de
fervor y con abundantes carismas en
acción. Las fiestas de
la Epifanía en todo el país, son muy
importantes en la Iglesia Católica
nigeriana. Grandes eventos son
organizados para los jóvenes, los cuales
se hacen en estadios, lo mismo que
eventos para el público en general.
Jornadas de oración y alabanza, con
largas adoraciones al Santísimo, inmenso
fervor por la espiritualidad de la
visita de los reyes al Niño Jesús. Una
adoración al Niño Jesús en la que se
eleva la Divina Liturgia al nivel donde
debería estar en todas las
congregaciones Católicas en el mundo. Un
encuentro con la inmensa gracia que hay
dentro del vientre de la adoración de
estos reyes de oriente al Niño Jesús,
que representan en el evangelio, a todo
el resto de la humanidad que Jesús vino
a injertar en Su cuerpo místico, en
cumplimiento de la alianza del Padre
Celestial con Abraham.
Los nigerianos del pueblo tienden a
mantener una vida más en lo nómada que
la estabilidad del cemento urbano. Mucho
africano no tiene interés en aprender la
vida como la conocemos en el resto del
mundo. Hay muchas áreas de la población,
que a pesar de ofrecérsele las
posibilidades de vivienda y de medios
higiénicos de vida, parecen ignorarlos y
los dejan destruir por la falta de
mantenimiento y de interés. Es muy común
el uso de las calles para las
necesidades fisiológicas, lo cual hace
de algunas áreas un ambiente
ante-higiénico y difícil de manejar para
personas que no han crecido en ese
medio.
Los seminarios y comunidades religiosas
de Nigeria abundan en vocaciones. La
Iglesia Católica
florece velozmente allí.
La invitación es a orar para que se
pueda continuar dominando y desterrando
el demonio del ocultismo, de la
brujería, de la oscuridad espiritual en
general, del corazón de los africanos.
Las buenas nuevas del evangelio,
definitivamente han llegado a Nigeria y
han sido recibidas con mucho entusiasmo
y amor. El Señor Jesús reina en los
corazones de mucha gente en este país
africano. Debemos glorificarlo en todo
momento por tantas gracias que continua
derramando sobre un mundo infiel e
ingrato con Dios como en el que vivimos
todos hoy.